Archivado en: General | Etiquetas: callar bocas, futuro, objetivo, progreso, superación
Tengo un deseo. Un sueño. Una necesidad. Lograrlo no es más que el objetivo que ahora tengo. No obstante, para lograr dicha gesta has de demostrar que la mereces. Has de jugar bien tus cartas, jugarlas de forma adecuada, pues una mala mano puede mandarte a la mierda todo. Citaré a Kase O, “El mayor riesgo es no arriesgar”, y es verdad. Cuando no arriesgas, no eres más que un tipo normal y corriente que busca estabilidad en su vida, que busca tranquilidad. Tranquilidad que con el tiempo, lleva a convertirse en pasividad y aburrimiento, pues te darás cuenta de que al haber buscado una cosa, se te ha dado otra: la mediocridad.
Yo busco todo lo contrario, la grandeza, la gloria, el ser recordado. Para ello me gusta arriesgar mi jugada. Me gusta demostrar para lo que creo que valgo. Me gusta aprovechar el tiempo. Mi máxima es superar uno a uno todos los objetivos que me vaya poniendo, y así me demuestro que valgo, que soy un fuera de serio. Muchos ante esto diréis que no tengo abuela, pero la verdad, digo esto porque mi ego, a pesar de ser humilde, está crecido gracias a mis constantes autoelogios. De esta forma he callado más de una boca, y de esta forma callaré mil bocas más. Ser exigente con uno mismo es la única forma de conseguir progresar en la vida.
Y yo no busco progresar por mí, si no por mis descendientes, por mi familia. Yo deseo que vivan bien, poder darles lo mejor en un futuro. Quiero enseñarles lo que da el trabajo bien hecho, quiero enseñarles a respetar. Quiero enseñarles, y punto.
Volviendo al tema, aquel deseo que comentaba al principio , ese sueño, estoy seguro de que antes o después se cumplirá. Lo necesito, pues no dormiré tranquilo hasta que la estrella caiga sobre mi cabeza. Merece la pena luchar por ello.
Parece que no pero estamos en época de pesca. Verano, buenas mujeres, es decir, de muy buen ver, minifaldas, bikinis, playa… ufffff, no niego que nunca mire, pero una cosa es mirar y otra cosa, tirar caña a lo loco como hacen algunas personas. A mí, personalmente, no me molesta en absoluto, no obstante, no creo que a las mujeres les guste demasiado ver como unos adolescentes salidos babosean ante ellas y tratan de meterles mano descaradamente.
Y es que las buenas costumbres se han perdido. Sí, los tiempos avanzan, y ahora las mujeres también buscan un chico y no se esperan a que nosotros las busquemos. Ellas lanzan, pero nosotros nos seguimos llevando la palma. ¿Dónde están las buenas costumbres? Perdidas. Ahora se lleva más el “en tu casa o en la mía” que el “estudias o trabajas”. Ahora se lleva más salir de fiesta para beber y, hablando claro, follar que salir a conocer gente. Claro que beber puede estar bien, no digo que no, pero caramba, para ligar parece que ahora tengamos que ser bastos, si no, los demás amigotes nos tachan de “maricones”, “antiguos” o incluso “pringados”. Han matado, han asesinado la bonita costumbre de hablar con una moza, cortejarla, invitarla a algo. Ahora, simplemente se le pregunta el nombre y se le dice que es muy guapa, o su equivalente en “cani”: “joer tía, que buena que tas”. Realmente, no voy a criticar a quien liga así, mientras que en una mano sujeta un cubata y roza su miembro viril con el trasero de la muchacha, que en muchísimas ocasiones, trata de huir de las fauces de tan salvaje animal.
Yo apuesto y abogo por la típica invitación a dar un paseo. ¿La razón? Simplemente, es la intimidad. Un momento a solas con una persona puede ayudarte a descubrir un mundo de ella. Un momento a solas puede hacer que digas, “joder, merece la pena”, o únicamente puede destrozar esa posible relación. No obstante, ya has sido mil veces más caballero que todos aquellos que ligan tocando y buscando el roce.
Yo, mientras otros tiran caña como babosos, rozando el acoso, seguiré esperando a esa morena, a esa rubia, a ese precioso rostro con ojos azules, a esa bajita, a esa esbelta mujer, a esos dos pechos, a ese cerebro. Yo seguiré buscando esa mujer que me haga ser especial y con quien quiera compartir algo más que cama.
Viva a los galanes. Viva la vieja escuela. Muerte a la falta de comunicación.
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Y todos lo decimos… No sé como explicar la satisfacción que siento al iniciar otra aventura más en internet, en mi vida, no sé como explicar que durará lo mismo que las demás: o nada o hasta la eternidad. ¿Raro no?
Cada vez que he iniciado algo siempre ha sido duro, desde que empecé a jugar al ruggby, hasta cuando inicié mi fotolog o empecé a ligar. Siempre, antes de jugar en la división más alta, debes llevarte unos cuantos palos. Como dijo un gran deportista llamado Michael Jordan “he fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito”. Y ese sería el resumen más claro de mi vida. Todo logro ha venido tras una serie de fracasos. Todo objetivo cumplido era precedido por un fallo. Y como esa viene siendo mi línea, probablemente, siga siéndolo mucho tiempo más.
Con este nuevo inicio, con este nuevo comienzo, con esta nueva aventura, aquello que busco es pasarlo bien, disfrutar escribiendo, y que otros lo hagan junto a mí. Con que me lea una persona, me doy con un canto en los dientes, para qué engañarnos.
Tras esta primera entrada, les invito a empezar a disfrutar de “La cordura de un loco”.
Saludos!!